Capítulo 4. Somos lo que comemos #STRONGERTHANYOUTHINKTEAM

8 de enero de 2016

Nunca una frase fue tan cierta encima de la bicicleta. Y es que el ciclismo siempre explico que es como exprimir un limón. Uno empieza a apretar la mitad del limón con las manos para sacar las primeras gotas de jugo, después le clava el tenedor para facilitar la acción mecánica de la mano y finalmente, uno se acaba ensañando con el pobre cítrico hasta sacarle jugo, pulpa y hasta las semillas. Pues eso: ciclismo en estado puro.

Y para evitar esa sensación de cáscara vacía conviene llevar a cabo una buena alimentación e hidratación, tanto en entrenamientos como en competiciones, si bien será más importante tenerlo todo controlado contra más intensidad imprimamos a nuestras acciones. Y es que nuestro cuerpo es como un coche, como más pisamos el acelerador mayor es el consumo, con un consumo exponencial al incremento de intensidad.

En el capítulo anterior hablé de la importancia que tenía llegar a la Andalucia Bike Race (o a la competición que uno prepare) con el peso de forma óptimo y ello se tenía que trabajar con tiempo desde el período acumulativo de entrenamiento. Ahora empezamos un nuevo período en que el trabajo de intensidad toma protagonismo y la correcta hidratación y aporte energético cobra especial relevancia. Sin tener en cuenta unas pautas correctas tendremos las siguientes consecuencias nada deseables (entre otras):

  1. Imposibilidad de realizar el trabajo de intensidad por fallo energético.
  2. Descontrol alimentario y ansiedad con ataques de hambre posterior al entrenamiento.
  3. Dificultad para mantenernos en la línea del peso de forma óptimo.
  4. Sensación de frustración ante los entrenamientos más duros y dudas sobre nuestro rendimiento.

Por todo ello es importante llevar a cabo una buena estrategia nutricional que empieza con una dieta equilibrada supervisada por un profesional y por un control riguroso del contenido y los tiempos en la ingesta de comida y bebida durante nuestros entrenamientos.

En este sentido, el STRONGER THAN YOU THINK TEAM está realizando la siguiente estrategia en sus entrenamientos:

  1. Salimos bien hidratados y alimentados antes del entrenamiento. Si entre la última comida y el entrenamiento hay demasiado tiempo, comemos una barrita Natural Energy para elevar nuestros niveles de glucemia y vitalidad sin sobrecargar nuestro sistema digestivo.

    Powerbar Natural Energy

  2. Sesiones de corta duración (menos de 2 horas) y alta intensidad (series por encima del 90 % de la fc máx). Hidratación y nutrición mediante la bebida energética Powerbar Isoactive. Mantiene los niveles necesarios para mantener la intensidad del esfuerzo hasta el final del entrenamiento.

    PowerBar_ISOACTIVE_Bebida_Isot_nica_Bote_1320g_Varios_Sabores

  3. Sesiones de duración media (entre 2 y 4 horas) y alta intensidad. A la hidratación y nutrición líquida le añadimos geles y compotas de fácil absorción que nos permiten sentir algo más que líquido en el estómago y su ingesta aporta más calorías que un sorbo de isoactive.

    Compota i gels

  4. Sesiones de larga duración (más de 4 horas) con momentos de alta intensidad. A los productos anteriores le añadimos alguna barrita tipo Powerbar energize,  Natural Energy, Powerbar Ride o Wafer dependiendo de nuestra apetencia. A menudo no las consumimos y llegamos a casa con ellas en el bolsillo pero la tranquilidad de tener todavía gasolina disponible no tiene precio.

    Barretes

Capítulos anteriores:

Volver al blog