¿Cuántos caballos tienes?

16 de marzo de 2016

Las pruebas de esfuerzo sirven sobretodo para asegurarse que el deportista que las realiza tiene un buen estado físico y no presenta ninguna contraindicación frente el ejercicio intenso. Además sirven también como predicción del rendimiento que puede llegar a mostrar en cualquier competición.

En otras palabras, una prueba de esfuerzo es para el cuerpo lo que un banco de potencia es para un coche. Es decir, podemos saber si tenemos 50, 100 o 200 caballos de potencia y posteriormente sabremos qué aceleración y qué velocidad dispondrá el vehículo.

A la potencia de nuestro cuerpo se le llama Consumo máximo de oxígeno (o su abreviatura VO2 máx). Este valor no es otra cosa que la capacidad que tiene nuestro cuerpo para captar el oxígeno del ambiente y utilizarlo en las reacciones celulares para transformarlo en energía mecánica (o movimiento). Cuanto mayor sea esta capacidad mayor será la capacidad de rendimiento del individuo.

El valor de consumo de oxígeno varía entre los 20 ml/min/Kg hasta los 90 de los deportistas de élite y profesionales. Los deportistas con un valor más elevado respecto a su peso corporal son los esquiadores de fondo y de travesía. Los deportistas con un valor absoluto más elevado son los remadores. Es importante entender la diferencia entre el concepto relativo y absoluto y volviendo al símil motorizado es fácil de comprender. Un esquiador de fondo o de travesía sería como una motocicleta. No muy potente pero muy ligera y por tanto con una ratio potencia/peso muy elevado. Un remador sería como un transatlántico, muy potente pero con mucho peso. Si lucha contra la gravedad no tiene nada que hacer pero sin la gravedad es capaz de desarrollar unos niveles de potencia espectaculares.

El consumo de oxígeno es un valor de rendimiento que viene altamente determinado por la genética. Con el entrenamiento se puede mejorar entre un 10 y un 15 %. Por ello, cuando uno va a hacerse una prueba de esfuerzo para conocer este valor, puede salir bastante decepcionado en función de sus expectativas. Valores inferiores a 70 ml/min/Kg. en hombres y 65 ml/min/Kg. en mujeres no dan para ser deportista de elite en actividades de rendimiento. Lo siento. Esto es así y no hay otra opción que dedicarse a entrenar con ilusión, disfrutar de las carreras para probablemente no llegar nunca el primero a meta a menos que tengamos un golpe de suerte y los de delante gestionen mal la carrera.

Sin embargo, ¡que no os de el bajón! Cuanto más largas son las carreras menor influencia tiene este valor y mayor influencia tienen aspectos de eficiencia y gestión de la competición. Si uno entrena para conseguir su máximo potencial y juega correctamente sus cartas puede disfrutar de las carreras igualmente y llegar a meta con mayor satisfacción si cabe que aquel que ha sido tocado por los dioses y va sobrado de caballos.

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