Caro, barato o costoso

Prioriza tus gastos y optimiza tus recursos

8 de enero de 2019

Optimizar gastos y recursos en actividades deportivas

Normalmente, cada persona dispone de una cantidad de recursos más o menos limitada y una capacidad de consumo directamente relacionada con esta cantidad. Por esta razón, uno debe verse obligado a optimizar gastos y recursos en actividades deportivas atendiendo a sus necesidades básicas primero y posteriormente, en función de sus motivaciones, dedicar el resto de recursos a lo que considere más oportuno.

En la enorme expansión que se ha producido en el ámbito deportivo, muchas personas han decidido que una buena opción de consumo, gracias a la satisfacción que reciben a cambio, es la práctica deportiva.

De este modo, competiciones, material deportivo, profesionales relacionados con el ámbito deportivo, viajes, comida y cualquier cosa vinculada a la actividad física son el destino de muchos de los recursos de estas personas (entre las que me incluyo).

Escribiendo el presente artículo tengo la misma sensación que escribiendo uno anterior relativo al Karma en las competiciones de resistencia. No tendría que ser necesario escribir sobre esto puesto que muchas de las cosas aquí planteadas son de Perogrullo pero viendo la actuación del personal no lo tengo demasiado claro.

Por tanto, dejadme que plantee unas cosas básicas al respecto para hacer reflexionar al lector y que en el futuro tome consciencia al respecto de sus decisiones y hábitos de consumo. A nivel personal seguro que a corto plazo mejorará el uso de sus recursos y a nivel global, quizás sea posible cambiar ciertas tendencias en productores y organizadores para que se adapten mejor a las necesidades reales de los practicantes y el medio ambiente.

Tiempo

Tal y como reza la expresión, el tiempo es oro y por tanto, las horas que dedicamos a nuestra actividad deportiva pueden llegar a monetizarse en términos económicos, de satisfacción o de niveles de salud y competencia.

La relación coste/beneficio del tiempo que dedicamos a la actividad física en relación a lo que obtenemos a cambio nos permite afirmar que es algo BARATO. No hace falta que enumere los innumerables beneficios personales y sociales que la práctica de la actividad física genera puesto que está fuera de toda duda. Por tanto, busca tu tiempo diario de actividad que el retorno es superior a lo invertido.

Equipamiento

Bicicletas, zapatillas, mochilas, bastones, esquís, … en definitiva, todos los juguetes para adultos (que mal que suena esto ;-)), con que la industria deportiva nos bombardea para que sucumbamos a los cantos de sirena de un rendimiento superior, mayor comodidad o cualquier otro argumento de venta.

El equipamiento y el ratio coste/beneficio es altamente variable pero podría sintetizarse en un:

  • CARO/CARÍSIMO si no lo usas, lo usas muy poco o lo vendes de nuevo de segunda mano a precio de saldo, en el wallapop.
  • BARATO si lo usas de forma regular o, usándolo relativamente poco, lo has comprado a un paisano como el de arriba de caro/carísimo.
  • COSTOSO si lo usas de forma regular y te has gastado una pequeña fortuna pero te ofrece un extra de rendimiento, motivación, comodidad o cualquier otra razón que justifique comprar ese producto en lugar de uno parecido a un precio más económico.

Varios ejemplos al respecto de lo anterior:

  • CARO: Una máquina de cardio cualquiera para entrenar en casa y que acabe siendo un colgador sofisticado para la ropa que hay que planchar.
  • BARATO: Tus zapatillas de correr si corres, tu bicicleta si eres ciclista, tus esquís de fondo si eres esquiador o la máquina anterior si la sacas bien de precio y no la usas finalmente como colgador.
  • COSTOSO: Un potenciómetro si entrenas de forma regular y planificada, unas botas de esquí de travesía de carbono si compites, una rueda lenticular si haces ironmans a buen nivel, …

Sabiendo esto, reflexiona y valora donde quieres realizar tu inversión para evitar las cosas caras/carísimas, comprar lo barato que le vas a dar uso y priorizar lo costoso de las cosas costosas que te vayan a dar mejores resultados.

Profesionales relacionados y servicios adjuntos

En este apartado nos encontramos desde el médico y demás profesionales relacionados con el ámbito de la salud hasta los entrenadores e instructores.

Sin entrar en demasiados detalles porque soy arte y parte… la calificación sin ninguna duda es de BARATO/BARATÍSIMO ya que permite practicar una actividad sin riesgo, realizar un mantenimiento corporal adecuado y optimizar el uso del tiempo para obtener resultados superiores, mantenerse motivado y hacer de la actividad física algo sostenible con las otras obligaciones personales.

Productos energéticos

Sin lugar a dudas este apartado generará controversia puesto que el mismo producto de consumo puede calificarse como barato, caro o costoso según el momento y el uso que se haga. Para no extenderme demasiado con diferentes tipologías de producto me centraré en los geles. Después uno ya podrá valorar cómo calificar otras cosas según su criterio y lo aquí descrito.

Los geles para entrenar son en general CAROS/CARÍSIMOS. Y no sólo para nuestro bolsillo sino para el medio ambiente. La cantidad de energía y recursos que se destinan para la producción de un gel es altísima en relación al bajo poder energético que ofrecen.

Para el bolsillo el precio €/cal es altísimo también. No deja de sorprenderme que en cuestiones de alimentación deportiva nos hayamos acostumbrado a movernos en otra escala de precios. Fijaos sino cuando vais al supermercado y escogéis cómo llenáis el carrito de la compra. Frutos secos como avellanas, almendras, nueces, anacardos, dátiles,… suelen ser de las cosas caras en relación con otros productos del carro pero infinitamente mucho más baratos que los geles que compramos, casi sin planteárnoslo, en la tienda de deportes.

Si estamos hablando de usar los geles para competir o superar una situación crítica pasan a ser sólo CAROS y COSTOSOS. En una situación puntual de competición en que debemos asegurar una buena ingesta calórica de forma rápida y eficaz es la mejor opción para poder evitar una hipoglucemia. Después de lo que hemos gastado en viaje, inscripción, tiempo, material, … al final es lo de menos y pese a ser caro es un porcentaje bajo respecto el total invertido.

Sería bueno que los productores se plantearan poder presentar este producto de forma menos costosa para el medio ambiente y el consumidor y que el precio a pagar no se dedicara principalmente al continente sino al contenido. Formatos de mayor tamaño con sistemas de rellenado de contenedores de varios usos sería una buena opción.

Competiciones y viajes

Este es sin ninguna duda uno de los apartados que más recursos se lleva del presupuesto personal o familiar anual dedicado al ámbito deportivo. También es el apartado más complejo de todos en cuanto a las motivaciones, la percepción y la calificación posterior en caro, barato o costoso.

Atendiéndonos simplemente al valor económico en relación a lo que le cuesta organizar un evento a una estructura empresarial, un club o una persona podríamos determinar qué tipología de competiciones son caras, baratas y costosas.

Pero no sólo se trata de atribuciones objetivas sino que también hay que tener en cuenta el grado de motivación que determinada competición genera en un participante, la experiencia que vive, la ilusión para entrenar que le aporta, el viaje asociado que suele acarrear, … y toda una serie de variables que califican finalmente determinada competición en cara, barata o costosa.

Como en apartados anteriores pondré unos ejemplos personales al respecto de elegir objetivos deportivos para que después uno valore sus futuras competiciones reflexionando al respecto. Sin ánimo de pontificar al respecto que cada cual se plantee sus propios criterios.

Para mi una competición barata es aquella que te ofrece los servicios básicos que debe tener una competición sin ningún fallo, a un precio ajustado y cerca de tu lugar de residencia o del sitio donde has escogido irte de vacaciones después.

De las que hice el año pasado por ejemplo el Bearman Extrem Triathlon fue la barata. Pese al precio de la inscripción se disputaba en el Pirineo y saliendo un día antes de casa no perdí días de trabajo ni nada por el estilo. Además se realizaba sin asistencia con lo que el gasto fue mínimo.

La cara (y la otra cara de la moneda) fue el Swissman Extrem Triathlon. Inscripción cara, viaje caro, avituallamientos nulos, necesidad de asistente, … en fin, un capricho. Pero la experiencia, los días en Suiza, los paisajes de la competición y nuevas amistades justificaron el gasto aun y pagar el gusto y las ganas.

La costosa que me viene a la cabeza es la que voy a hacer la temporada que viene, el Gigathlon. La inscripción es un poco más cara que un Ironman pero son 3 días de carrera, 4 días de media pensión (en Suiza) para dos personas e innumerables pruebas y tramos diferentes que a buen seguro serán un dolor de cabeza para la organización y que de otro modo no se podría hacer. Por tanto, el desembolso es importante pero lo que recibes a cambio es razonable.

Conclusión

Sin querer extenderme más  y sabiendo que probablemente me dejo cosas , lo dejo aquí. Mi intención era dar unas pinceladas al respecto y hacer reflexionar a la gente para que sea consciente realmente de lo que representa el tiempo y los recursos invertidos en la actividad deportiva. Hacerlo permitirá optimizarlos, obtener mayores satisfacciones y quién si sabe cambiar ciertas tendencias de negocio que empiezan a resultar abusivas.

Volver al blog