Echo de menos un dorsal

Y muchas más cosas

22 de abril de 2020

Esto de las carreras virtuales en las plataformas de entrenamiento, las quedadas en entornos virtuales, las clases online del gimnasio, hacer el hámster arriba y abajo por casa y «posturear» en las redes sociales entrenando o haciendo ver que uno entrena empieza a cansarme, si queréis que os diga la verdad.

Personalmente, y todos los que han hecho del deporte su forma de vida seguro que también, echamos muchísimo de menos TODO. Y así de contundente, con una sola palabra y en mayúscula.

Podría concretarlo en ciertas sensaciones como cuando estás pedaleando y notas el viento en la cara, la cadencia del pedaleo acompasada con tu respiración, la parada del café, las risas a costa del que se ha «apajarado»,… También en esa sensación de libertad corriendo por el monte hasta alcanzar una cima y encadenar otras más detrás para llegar a casa con las piernas vacías pero el corazón lleno. Pero hay tantas sensaciones añoradas como disciplinas deportivas existen y por tanto, seria imposible enumerarlas todas (por espacio y por desconocimiento). Al fin y al cabo, cada uno escoge su deporte según sus gustos, aptitudes y motivaciones. Y las sensaciones placenteras que uno obtiene tienen mucho que ver con ello.

También podría añadir el hecho de tener «algo» en el horizonte que te está esperando, para que puedas sacar tu mejor versión producto de tu entrenamiento, tu experiencia y tu gestión de carrera.

Igualmente podría sumarse la necesidad de cuidarse, de seleccionar el material para entrenar y competir, de comer bien, descansar correctamente, tener unos buenos hábitos,…

Y porque no, y como guinda del pastel, añadir la ilusión de un viaje, una experiencia competitiva, unos días con tus compañeros de club, con tu equipo,…

De ahí que al final con un TODO acabo antes.

Ciertamente me arriesgo a ser acusado de superficial y vacuo cuando, un enorme colectivo de profesionales, se están partiendo la cara para poder salvar vidas y ofrecer unos servicios mínimos que garanticen una estabilidad pese al confinamiento. También porque un número exageradamente obsceno de personas están muriendo en nuestro país a diario. Para ellos todo mi apoyo y mis condolencias.

Sin embargo, y de ahí que insista en el TODO y no sólo en un dorsal como reza el título, sino también en las muchas otras cosas del subtítulo.

Estado patriarcal, confinamiento y actividad física

El confinamiento está siendo muy duro y generará unas secuelas en la salud física y mental de las personas que habrá que ver, si no van a ser peores que el mismo coronavirus. El problema es que estas secuelas no se van a contar como víctimas del virus sino que se contabilizarán por causas propias de enfermedades generadas por el sedentarismo. De este modo, los responsables políticos que han gestionado la crisis y por extensión, los que han desmantelado el sistema de salud en las legislaturas anteriores, no tendrán que cargar con la culpa de una estadística que pasará a los libros de historia.

El confinamiento al que hemos estado sometidos no ha sido justo ni proporcionado y el Estado ha infantilizado a la población, tratándola de ignorante e inconsciente, subestimando su capacidad para poder tener actitudes preventivas. Ello ha llevado a un encierro colectivo sin tener en cuenta el riesgo de cada espacio, cada actividad, cada comunidad o cada colectivo. Todos a aplaudir al balcón a las 8 de la tarde y marchando.

Estoy francamente molesto por dos simples razones. La primera y fundamental porque el Estado ha perdido la oportunidad de inculcar unos hábitos saludables a la población en un experimento nunca visto hasta ahora como es el de parar un país durante tantos días de forma continuada.

Imaginad que a todas las personas confinadas se les hubiera dicho desde el primer día que, de forma ordenada, por turnos y por unidades familiares, podían salir a la calle a andar o correr en un radio determinado de distancia desde su casa.
Si no tienes nada más que hacer, sales seguro y sino es que ni cuando se acabe el confinamiento vas a salir.
Si esto se va repitiendo a diario, hubiera acabado siendo un hábito y a buen seguro, hubiera calado hondo en muchos hogares. A parte, el hecho de salir por una ciudad sin contaminación hubiera puesto de relieve la porquería que se respira normalmente en esas mismas ciudades, con lo que, a la adquisición de unos buenos hábitos, se le hubiera sumado el de una mayor conciencia ecológica.
Esto que es una decisión tan nimia y tan sencilla es un WIN-WIN-WIN-WIN-WIN en toda regla. Y no me he pasado con los WIN. Los concreto:

  • El primero: Mejora de la salud de las personas.
  • El segundo: Mejora del medio ambiente.
  • El tercero: Mejores condiciones del confinamiento.
  • El cuarto: Cuando todo esto acabe, menor tasa de sedentarismo, mayor calidad de vida y menor gasto en la Seguridad Social.
  • El quinto: Empiezas a implantar un modelo energético y de movilidad más sostenible para el corto-medio plazo.

La segunda razón por la que estoy molesto es porque el Estado, es autoritario y patriarcal sólo cuando le interesa. Cuando todo esto acabe, ¿porqué no pone las herramientas que tiene a su alcance para poder revertir la situación del confinamiento en esas personas que ese tiempo de inactividad les va a pesar como una losa? No, ahí cada uno ya es mayorcito para espavilarse por si mismo y el Estado desaparece.

Tengo mucha curiosidad por ver qué va a pasar después de todo esto con los sistemas de salud. La muestra es tan amplia que se podrán analizar los patrones de cambio que este confinamiento ha provocado y habiendo pasado muchos años, se verá todo esto como una anomalía con ecos en el futuro que espero no sean ni muy graves ni muy extensos.

Deporte durante el confinamiento

Entrenar en casa está bien como mantenimiento. Como me dijo hace poco un amigo, te entretiene y te mantiene ocupado pero no te lleva a ninguna parte.
Los seres humanos nos hemos movido SIEMPRE. Encerrados y quietos, enfermamos. De hecho, nuestro estado evolutivo actual es, en parte, producto de cambios en los patrones de movimiento.
Niños y adolescentes requieren de actividad física para desarrollarse de forma armónica.
La gente que entrenamos de forma regular sentimos esa necesidad de movimiento más que nadie. Incluso los que no lo hacen habitualmente lo están sintiendo estos días.

Por esta razón estoy profundamente molesto con aquellas personas que, desde el más absoluto sedentarismo habitual, pretenden coartar, atenazar, amordazar, limitar,… la libertad de la gente que entrenamos durante este tiempo tan extraño que nos ha tocado vivir.

Insolidarios, egoístas, superficiales, hedonistas, poco comprometidos, vilipendiados en redes sociales si han sido cazados por algún «ciudadano ejemplar», sancionados por las autoridades (que sólo cumplen su labor, no es su culpa),… No me cabe en la cabeza que tamaña persecución sea sólo por una preocupación «honesta» y real para minimizar la propagación del virus. De hecho, ha llegado un punto que parece que el virus sea culpa de la gente que hace deporte.

Me gustaría expresar unas reflexiones al respecto. La primera y más importante. ¿Qué riesgo de contagio puede provocar hacer deporte en solitario si se hace de forma ordenada? ¿Se ha valorado correctamente el ratio coste/beneficio de sedentarismo versus actividad física relativo a la salud física y mental de toda una población confinada?

La segunda. Una vez acabe todo esto, ¿vamos a mantener el nivel de exigencia y calificaremos por ejemplo a todos los que fuman o se toman 4 cervezas en un día de insolidarios? Porque, quizás si esta gente se cuidara, ahora no habría tanto riesgo de colapso del sistema sanitario, ¿no? Y el gasto de Seguridad Social sería también inferior.

La tercera y última. Para todos aquellos que hacen de perro del hortelano. ¿De verdad te hace feliz denunciar a la gente que corre durante estos días y te sientes tan satisfecho de ti mismo por hacer lo que siempre haces, es decir, nada? Si la gente que hace deporte te molesta normalmente porque te hace sentir mal, por tu holgazanería, por tus excusas, por tus frenos,… ¿no sería el momento que cuando acabe todo esto, dejes comer a los otros y empieces a comer tu también?

Cabecera creada a partir de imagen original de freepik

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